Editorial

Queremos unir, en este espacio, a los brasileños y latinoamericanos, de las ciudades a las florestas, en un gran tejido de intercambio de conocimientos, para la construcción de una consciencia cada vez más sostenible.

Twitter

Día de la Madre Tierra

El próximo 22 de abril se celebra el Día de la Tierra, nuestro Planeta y nuestro suelo. La frase inspiradora de este año es “Ciudades Verdes”. Se busca así concientizar sobre la importancia de que la urbe también se encuentre en armonía con la naturaleza. De que las grandes ciudades adopten hábitos sustentables para el cuidado de nuestro Planeta.

Hoy en día más de la mitad de la población mundial vive en ciudades. A medida que la población urbana crece y los efectos del cambio climático empeoran, nuestras ciudades y sus habitantes necesitan evolucionar. ¿Cómo podemos ayudar a que las ciudades en las que vivimos sean más sostenibles?  El desafío se centra en reducir la huella de carbono a partir de tres elementos claves de la vida urbana: edificios, energía y transporte.

Ciudades verdes

Como ciudadanos podemos contribuir a lograr ciudades más limpias y saludables. Cuidar el consumo de energía en nuestros hogares y recurrir a fuentes de bajo consumo, promover que los edificios y casas donde vivimos sean más eco eficientes con pequeñas reformas y utilizar el transporte público, bicicleta o caminatas para trasladarnos a nuestros trabajos.

Todos somos protagonistas de este cambio hacia “Ciudades Verdes”. ¿Cómo ves a tu ciudad? Te invitamos a compartir tu experiencia.

Notícias relacionadas

Somos hombres de maíz

La historia de nuestros pueblos muchas veces es contada por las mismas riquezas que nos ofrenda la naturaleza. El maíz –por ejemplo- no es sólo un alimento primordial para la cultura americana, es también la expresión de siglos y siglos de tradiciones.

El cultivo del maíz fue vital para Aztecas, Mayas, Zapotecas, Totonacas, Chinantecas, Zoques y tantos otros grupos de habitantes de América. Gracias a su labor silenciosa y respetuosa, se ha logrado su preservación a lo largo de los años. El origen de este grano está ligado a la invención de la agricultura en estas tierras. El maíz ha marcado el calendario de nuestros pueblos con sus tiempos de siembra y cosecha, con las fiestas celebradas en torno al fruto de la tierra sustento de la vida. A través de generaciones y generaciones se ha aprendido a consumir el maíz en diferentes estados, ya sea en forma previa a su maduración o como grano maduro. Hoy, todas sus partes se utilizan como alimento: sus hojas, sus mazorcas, sus granos tanto enteros como molidos. Una vez fermentado también se transforma en bebidas.

Maíz 2

En el Popul Vuh, libro sagrado de los mayas quichés que relata el origen del mundo, se lee: “De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre.  Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres…”. Cada vez que nos alimentamos del maíz, estamos recorriendo los sentires, los pueblos, la historia, los tiempos y la geografía de nuestro continente americano. Al hacerlo, nuestro cuerpo vuelve realidad los versos del Popul Vuh.

Notícias relacionadas

Potenciar voluntades: cuando empresas y organizaciones trabajan juntas

El trabajo en alianza suma esfuerzos diversos para lograr mayores y mejores resultados. Cuando empresas y organizaciones sin fines de lucro o cooperativas trabajan en conjunto, se crea una red en la que todos ganan, tanto por el impacto que se genera como por el aprendizaje que se da en cada sector.  De eso se trata la sustentabilidad: de que cada uno pueda aportar desde su lugar para -entre todos- transitar el camino hacia un mundo más social y ambientalmente responsable.

Por ello, el modelo de negocios de Natura Ekos está basado en la confianza hacia las comunidades proveedoras, para que entre ambas partes se promueva el intercambio y el diálogo permanente. El trabajo con estas organizaciones y cooperativas tiene mucho que ver con los principios de Natura Ekos: tanto los conocimientos que conservan -y traspasan de generación en generación– como su modo de vida son fundamentales para la preservación de la biodiversidad y del patrimonio cultural brasileño. Gracias a su cuidado del ecosistema, desde Natura se ha podido acceder a activos para desarrollar junto a ellos productos innovadores.

Y para las comunidades esta relación abre muchas oportunidades de desarrollo. No sólo en cuanto a la generación de recursos y las mejoras en la calidad de vida, sino también por la posibilidad de tener voz, de poder expresar su opinión sobre cada tema de trabajo. Sergio Talocchi, de Relacionamiento con las Comunidades Rurales de Natura, afirma: “Lo que siempre nos marcan es que para quienes forman estas comunidades este diálogo es muy importante, que su autoestima cambia totalmente cuando una empresa como Natura, con su propuesta, su historia y fuerza de marca, le reconoce valor para la conservación ambiental, la preservación de la cultura y las tradiciones”.

De esta manera, el trabajo en alianza permite la generación de valor. Tanto para Natura y las organizaciones y cooperativas con las que trabaja, como para el mismo consumidor, que tendrá acceso a un producto de calidad con propiedades únicas que vienen de la biodiversidad, que le cuentan historias y le enseñan características de Latinoamérica que no conocía.

Notícias relacionadas

Sumar esfuerzos a través de la cooperación

Cooperar significa tendernos las manos y entrelazar nuestros esfuerzos para que -unidos y en forma solidaria- trabajemos, aprendamos, gestionemos, cosechemos y compartamos saberes. Una cooperativa, de acuerdo a la definición de la Organización Internacional del Trabajo, es una asociación de personas que se organizan para buscar soluciones en forma colectiva a sus comunes dificultades económicas. Así, el término cooperación se opone al de la competencia.

En nuestra América existe una tradición milenaria del trabajo en comunidad. Las ancestrales formas colectivas de cultivo de la tierra desplegadas por las poblaciones originarias fueron fundando una tradición asociativa que, con transformaciones, permanece con fuerza en estas tierras.

En Natura Ekos contamos con un modelo de hacer negocios en forma sustentable. Por eso, desarrollamos nuestros productos junto a distintas comunidades rurales proveedoras, muchas de ellas asociadas en forma de cooperativa. Trabajamos para continuar promoviendo estas redes de relaciones, de modo que –además de desarrollar productos que ayudan a mantener la floresta- apoyemos también el desarrollo social y el fortalecimiento de la economía de cada comunidad.

Notícias relacionadas

Huella ecológica: nuestras marcas en la tierra

Cuando caminamos en la arena nuestros pies quedan impresos. Esa es la imagen de la huella que dejamos al circular por el mundo, por la tierra. Nuestra pisada es una metáfora de nuestras acciones cotidianas, nuestros hábitos de vida, y de cómo estos dejan un rastro en la naturaleza. Con la forma en la que vivimos hoy, necesitamos más de 1,5 planetas. Sin embargo, contamos con un único planeta donde vivir.

Nuestra huella ecológica mide el uso de los recursos de la tierra que tomamos para nuestra vida en comparación a la capacidad del planeta para regenerarlos. Para reducirla, tenemos que comenzar por hacer el ejercicio de visualizar un día nuestro e ir identificando aquellas conductas que necesitamos revisar y volver sustentables.

¿Cuánto tiempo dura nuestra ducha? Tomemos consciencia del agua que corre y de la energía necesaria para calentarla. ¿Cuánta energía utilizamos en nuestro hogar? Podemos minimizar su consumo si apagamos los artefactos y luces que no necesitamos y utilizamos aparatos de bajo consumo. ¿Cómo viajamos y nos transportamos cada día? Utilicemos más la bicicleta o los medios públicos de  transporte para largas distancias. ¿Qué tipo de alimentos consumimos? Prioricemos la compra de productos sin envoltorio, con menos transporte, sin congelar, de estación. De este modo menos recursos estarán siendo utilizados de forma ineficiente. ¿Qué hacemos con nuestros residuos y desechos? Con los residuos orgánicos podemos hacer compost, incluso en balcones. El papel, el cartón, el plástico, el metal pueden reciclarse. Para ello es preciso organizar la separación de los residuos y luego depositarlos en lugares especiales o bien aportarlos a cooperativas de recicladores.

Nuestra huella ecológica no se borra con el mar como nuestras pisadas sobre la arena. Por ese motivo, necesitamos tomar consciencia de nuestro andar y las marcas que generamos día a día para intentar reducir el impacto que vamos dejando. Para eso, en Natura Ekos trabajamos a partir de tecnologías verdes que buscan la reducción del impacto ambiental. Los productos poseen fórmulas en las que prevalecen materias primas de origen vegetal y fuentes renovables, y activos con certificación de origen, ya sean de cultivo orgánico o de manejo forestal sostenible. Sus embalajes priorizan materiales reciclables y reciclados. Así, apuntamos a escuchar las historias y tradiciones de la selva, para preservar los tesoros naturales de la tierra y valorar la biodiversidad de la que formamos parte. Para trabajar día a día para continuar reduciendo nuestra huella ecológica.

Notícias relacionadas

El carnaval, una tradición que vuelve a nuestras raíces

La tradición del carnaval recorre nuestra América, tanto en las montañas como en las costeras ribereñas, en los pequeños pueblos y en las ciudades cosmopolitas. Se trata de una costumbre que vuelve el pasado al presente y proyecta el hoy al mañana. El mismo sentimiento de carnaval adopta en cada lugar sus formas particulares de expresión y festejo.

En Brasil el carnaval se traduce en samba y vive su máxima expresión en los  sambódromos de Río de janeiro. Pero, si bien éste es el más conocido, el carnaval se celebra en distintas regiones del país. En Parintins –por ejemplo-, una de las islas del Amazonas, sus habitantes son protagonistas de la fiesta del “boi-bumbá”: una mezcla de varias culturas donde los ritmos africanos, las coreografías de los pueblos nativos y las indumentarias europeas se funden en un festival folklórico.

En Perú el carnaval  tiene sus orígenes en las festividades y ritos en honor a la tierra, los animales y las plantas. La costumbre proviene de las celebraciones por las lluvias en el mes de febrero, por eso las danzas son inseparables de los festejos.

En la tradición andina argentino-boliviana, el carnaval borra la frontera entre los países y abre las puertas de los hogares para celebrar y compartir lo que se tiene para comer y beber. Durante los días de carnaval se ofrenda a la Pachamama –la madre tierra- en montículos de piedras, flores, trigo y otros frutos de la tierra para que vuelva una buena cosecha. Quienes buscan un año de fertilidad van por las calles luciendo ramitas de albahaca en sus orejas.

En México, el carnaval más antiguo se vive en Campeche, y comienza con el paseo fúnebre y el entierro del mal humor. Éste es representado por un muñeco de trapo vestido como pirata que es paseado por las calles para luego ser colocado en un ataúd y prendido fuego.

El carnaval trae recuerdos del pasado, de los antiguos habitantes de nuestra tierra, de las generaciones que nos permitieron a nosotros estar aquí ahora. Invita a vivir un tiempo circular, de fusión con nuestras tradiciones y con la propia naturaleza. En estas fechas la época del carnaval concluye con su propio entierro, se guarda su espíritu hasta el año siguiente. La magia y el baile, la música y el color se apaciguan, se vuelven subterráneos para recuperar la energía en la espera de la próxima fiesta.

Notícias relacionadas

Comercio Justo: más allá del intercambio

Posteo 5

El Comercio Justo está basado en el diálogo, la transparencia, el respeto y la equidad. Se trata de un movimiento mundial que apunta a resaltar la necesidad de un cambio en las reglas y prácticas del comercio convencional y mostrar cómo un negocio exitoso puede también dar prioridad a la gente.

En América Latina se encuentra una de las oficinas regionales de la Organización Mundial del Comercio Justo. Formada por 63 organizaciones de 13 países de América Latina, su misión es fortalecer las capacidades de incidencia, comercialización y monitoreo de sus miembros y promover relaciones de cooperación entre los mismos y con otros actores sociales, de modo de contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de pequeños productores de América Latina. Para eso, trabajan bajo los principios del Comercio Justo: creación de oportunidades para productores en desventaja económica, rendición de cuentas, práctica comerciales justas, pago de un precio justo, prohibición de trabajo infantil y trabajo forzoso, no discriminación e igualdad de género, ambiente de trabajo seguro y sano, desarrollo de capacidades de los empleados, y respeto por el ambiente.

En su relación con las comunidades proveedoras, Natura Ekos siempre trabaja bajo estos principios. Los precios pagados por los insumos extraídos por las comunidades cubren todos los costos de producción y comercialización, incluyen un buen retorno para los agricultores, y consideran la gestión de las cooperativas y asociaciones y los impuestos previstos para cada tipo de producto. Estos precios son definidos a partir de coeficientes técnicos levantados localmente y acordados, de forma participativa, con los grupos implicados en la producción. A través del comercio justo, Natura busca no sólo el retorno financiero de las comunidades, sino también el respeto de sus costumbres, necesidades, y del ambiente donde viven.

Para saber más sobre la Organización Mundial del Comercio Justo y sus miembros, haz click aquí.

Notícias relacionadas

Turismo sustentable

Posteo 4

En cada viaje que hacemos nos conectamos con nuevos paisajes, pero también con nuevas costumbres y tradiciones. Viajar es, de alguna manera, un redescubrimiento de lo distinto, del otro. Pero, aunque diversa, la vida en la tierra es una sola y estemos donde estemos debemos aprender a cuidarla.

Hoy te proponemos una nueva forma de recorrer el mundo: valorando y respetando los recursos naturales, así como el papel de las comunidades locales que cultivan las riquezas de cada nueva tierra que conocemos con su sabiduría pasada de generación en generación. De eso se trata el turismo sustentable: de disfrutar de un intercambio positivo de experiencias entre residentes y visitantes, donde la relación entre el turista y la comunidad sea justa y los beneficios de la actividad sean repartidos de forma equitativa. Donde el patrimonio natural sea respetado. Donde los viajeros tengan una actitud verdaderamente participativa en su experiencia de viaje.

Colombia es uno de los países referentes en turismo sustentable. La Granja de Mamá Lulú es uno de los casos más emblemáticos: situada en El Quindío, se trata de un emprendimiento liderado por una familia de campesinos que recibe visitantes que quieran aprender sobre cómo cultivar y cuidar la tierra a través de tecnologías verdes en pequeña escala. Así, apuntan a desarrollar opciones de bioturismo donde se pueda compartir con los turistas saberes sobre biodigestores (para desechos orgánicos), agricultura más limpia, bioarquitectura, además de la posibilidad de convivir en armonía con la flora y fauna locales mientras se aprende sobre distintas maneras para aportar a la conservación de la naturaleza.

Viajar es tomar consciencia de que, más allá de la diversidad dentro del planeta, todos somos parte de la cadena de la vida y responsables de su preservación.  

Notícias relacionadas

Somos raíz: Día Internacional de la Lengua Materna

Posteo 3

Este 21 de febrero celebramos el Día Internacional de la Lengua Materna cuyo objetivo es crear mayor conciencia sobre las tradiciones del lenguaje alrededor del mundo e inspirar a la solidaridad basada en el entendimiento, la tolerancia y el diálogo.

Latinoamérica se destaca por una tradición lingüística muy particular, en la que se mezcla lo europeo con lenguas nativas tradicionales. Tanto en el español americano como en el portugués brasileño, las lenguas originarias se encuentran muy presentes en el léxico de la flora y la fauna. Palabras como batata, papa, yuca, cacao, chocolate, yaguar, yacaré, poroto, zapallo, maracuyá, vicuña, tienen su origen en las lenguas mayenses, guaraníes, arahuacas, tupíes y quechuas.

Las lenguas representan culturas, historias y tradiciones. Les dan voz a cada comunidad. En nuestra lengua están nuestras raíces, el contacto con nuestro pasado, el valor de nuestra identidad. Nos permite expresarnos, pero también somos expresados por ella.

Notícias relacionadas

Reconéctate con la naturaleza

Posteo 2

Somos uno con la naturaleza. Formamos parte de una gran cadena de la vida que es diversa, múltiple. La necesitamos, nos necesitamos. Hoy te invitamos a hacer una pausa y a volver a conectarte con ella en el lugar en que estés.

Reconectarse con la naturaleza es respirar el aire puro, sentir la lluvia en la cara, cuidar las plantas con tus propias manos, pisar la tierra descalzo, mirar a los otros a los ojos. Y también podemos lograrlo a través de gestos y hábitos que nos permiten cuidar nuestra Tierra. ¿Cómo? Respetar el Planeta en el que vivimos, hacer un uso responsable de sus recursos y promover hábitos sustentables. Por eso, a través de pequeños gestos como separar los residuos, reutilizar materiales o llevar una bolsa ecológica para hacer las compras, de alguna manera también nos estamos reconectando con nuestro Planeta.

Notícias relacionadas