“Cultura es el muñeco de barro hecho por los artistas de su pueblo, así como la obra de un gran escultor, de un gran pintor, de un gran místico, o de un pensador. Cultura es tanto la poesía realizada por poetas letrados, como la poesía contenida es un cancionero popular. Cultura es toda creación humana” - Paulo Freire, educador y filósofo brasileño.

Hoy, 21 de mayo, celebramos el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo. Esta fecha fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2002 y busca facilitar la movilización de todas las partes implicadas para promover la cultura en toda su diversidad y formas.
La cultura es un fenómeno común a todos los seres humanos, ya que cada uno de nosotros, al vivir en sociedad, aprendemos lo que nos transmiten las generaciones anteriores y, con ese conocimiento, podemos contribuir a que la cultura siga creciendo y persistiendo. A pesar de ser un bien común, la cultura también nos hace diferentes entre nosotros, ya que cada grupo social construye sus propias representaciones culturales de acuerdo a sus preferencias, sus intereses, sus miedos, sus inquietudes, etc. Es precisamente esto lo que torna nuestra sociedad rica y diversa, dándole diferentes matices a nuestras realidades.
Por eso, te invitamos a respetar y promover esa diversidad cultural que existe en nuestra humanidad. No tengas miedo de interactuar con otras tradiciones, esa riqueza nos hace crecer como personas y tener una mejor visión del mundo. Además, ese respeto es clave para el desarrollo sustentable de la sociedad. Pero como uno de los pasos fundamentales para lograr ese respeto es el conocimiento, reunimos algunas de las principales culturas latinoamericanas, construidas por los habitantes originarios de estas tierras, las cuales se han ido mezclando con otras (como la de los españoles y de los africanos), dando origen a nuestras identidades culturales actuales.

AYMARA: este pueblo vive en la Cordillera de Los Andes, en Bolivia, Perú, Chile y Argentina, y fue conquistado por los quechuas (incas). Su principal aporte cultural a la humanidad fue la domesticación de la papa (patata). Los antiguos aymaras también fueron pioneros en inventar la técnica de deshidratación de la papa, con fines de almacenaje. Existen, aproximadamente, dos millones de aymaras en la actualidad.
QUECHUA (INCA): según algunos historiadores, es incorrecto hablar de pueblo inca porque el Inca era el rey, el hijo del Sol, del pueblo quechua. Esta cultura no fue original, sino un mezcla de culturas, y llegó al máximo de su esplendor en el siglo XVI, extendiéndose desde Colombia hasta la zona central de Chile y Argentina, por las regiones aledañas a la cordillera de Los Andes. Su capital era Cuzco (Perú). Los quechuas se caracterizaron por su espíritu pragmático y organizador, y su cultura se ha mantenido mezclada con las culturas que llegaron después de la colonización. Un ejemplo es la lengua quechua, que en la época incaica fue difundida en el imperio como vehículo de aculturación y de unificación cultural, y actualmente la hablan millones de personas en Perú, Bolivia y Ecuador, como segunda lengua.
MAYA: esta cultura se desarrolló entre el 1500 a.C., hasta el 900 d.C. y ocupó parte de México, Guatemala, Honduras y Belice. Es uno de los pueblos más importantes de la época precolombina y escribieron textos de medicina, historia y botánica, además de desarrollar fuertemente la astronomía y la matemática, y elaborar su propio calendario. Las pirámides encontradas en lugares como Chichén-Itzá y Palenque (México), Tikal (Guatemala) y Copán (Honduras), eran centros rituales que muestran su imponente arquitectura. Se calcula que actualmente, existen más de siete millones de descendientes que habitan la misma área geográfica, sobre todo en Chiapas (México) y El Quiché (Guatemala). Una de las indígenas mayas más famosas es la guatemalteca Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz en 1992 por defender los derechos de los indígenas.

AZTECA (mexicas): provenientes de una ciudad del norte de México, Aztlán, los mexicas fundaron su capital, Tenochtitlán, a principios del siglo XIV. Cuando llegaron los españoles, los aztecas habían constituido un imperio y la capital tenía unos 250.000 habitantes. De esta cultura se conservan algunos códices y poemas, así como numerosas palabras que hoy son parte del español como chocolate y tomate. Los descendientes directos de los aztecas viven actualmente en amplias zonas de México, manteniendo vivo el idioma náhuatl, hablado por casi dos millones de personas.
MAPUCHE (araucano): los mapuches (de mapu: hombre, che: tierra, o sea “hombres de la tierra”) habitaron el sur de Chile y el suroeste de Argentina. Actualmente, existen más de un millón de descendientes en ambos países. Algunos historiadores identificaron que este pueblo tenía una estructuración de “Estado Federado y Confederado”, un poder horizontal y no piramidal. Dicen que ellos poseían un sistema económico en armonía con la naturaleza y bajo las prescripciones propias de su cosmovisión (visión del mundo).
GUARANÍ: originariamente, eran pueblos venidos de la Amazonia en busca de nuevas tierras. Ocupan actualmente buena parte de Paraguay, este de Bolivia, sur de Brasil (Mato Grosso) y noreste de Argentina. Se estima en cerca de 2 millones la población actual aunque el idioma es hablado por cerca de 12 millones de personas. En Paraguay, el guaraní es idioma oficial junto al castellano.

Fuentes: UNESCO, Planeta Latinoamérica, Importancia, Educa Bolivia, Informándonos, cultura.gov.cl, Portal Educativo Ceibal, Centro de Investigación y Promoción Amazónica.
Fotos: sxc